Hemos pasado por muchas cosas y pasaremos por muchas otras. No tienen que ser terribles. Pero si resultan serlo, duro con ellas. Porque acá seguimos, a pesar de nuestras limitaciones y a pesar de otros que no quieren que mejoremos nuestra casa. Porque luego de años, cada vez se les hace más duro a estos últimos el salirse con la suya de gratis. Pero más importante, porque tenemos VOLUNTAD. Y no me refiero al partido. Tenemos VOLUNTAD y eso no tiene precio. Les deseo entonces VOLUNTAD para este 2017... Para hacer. Para confiar. Para que den lo mejor de sí.
martes, enero 03, 2017
Y ya un nuevo año...
... Acá estamos de nuevo, a la expectativa. En nuestro usual caos, que pareciese no querer asentarse. El 2016 no fué un año facil para muchos (la verdad no se cómo pudo serlo para alguien) y està bastante dificil la cuesta para este trimestre que se nos viene encima.
Me atrevo a decirles para este año, que sì podemos sortear lo que se nos venga. No en vano llevamos años duros (ya avisados) y estos ùltimos tres han sido trancazo parejo con la realidad. Y aquì seguimos... Asì como como cuando Morpheo (Matrix Recargado) le dice a Siòn, que no se trata de que estamos acà a causa de la senda que tenemos adelante, si no de la recorrida, bueno, asì estamos.
Hemos pasado por muchas cosas y pasaremos por muchas otras. No tienen que ser terribles. Pero si resultan serlo, duro con ellas. Porque acá seguimos, a pesar de nuestras limitaciones y a pesar de otros que no quieren que mejoremos nuestra casa. Porque luego de años, cada vez se les hace más duro a estos últimos el salirse con la suya de gratis. Pero más importante, porque tenemos VOLUNTAD. Y no me refiero al partido. Tenemos VOLUNTAD y eso no tiene precio. Les deseo entonces VOLUNTAD para este 2017... Para hacer. Para confiar. Para que den lo mejor de sí.
Hemos pasado por muchas cosas y pasaremos por muchas otras. No tienen que ser terribles. Pero si resultan serlo, duro con ellas. Porque acá seguimos, a pesar de nuestras limitaciones y a pesar de otros que no quieren que mejoremos nuestra casa. Porque luego de años, cada vez se les hace más duro a estos últimos el salirse con la suya de gratis. Pero más importante, porque tenemos VOLUNTAD. Y no me refiero al partido. Tenemos VOLUNTAD y eso no tiene precio. Les deseo entonces VOLUNTAD para este 2017... Para hacer. Para confiar. Para que den lo mejor de sí.
lunes, noviembre 28, 2016
Una suerte de poética personal
Cuando
me toca preguntarme sobre mi trabajo de escritor, usualmente proviene de una
crisis. Generalmente trato de no preguntarme tal cosa, porque sé que invertiré
horas que a veces ni tengo, pues el día a día se las come; no me
regodeo en descifrar lo que para mí debe escribirse o no. Y
casualmente hoy (que más bien es causal), realmente necesitaba escribir.
Recordé ese fuego, la ráfaga de emociones, que es mejor pasar por el
embudo de la respiración y entonces agarrar el colador por el lápiz
y tamizar por el papel...
Necesitaba,
no complacer. Pero no complacer a lo mediático. No quiere decir que no haya
algo de razón en lo que dicen los medios. Pero para mí era mucho más necesario
decir aquello que uno cree y menos necesario tener la razón. El no
complacer a los medios viene justificado, por ejemplo, cuando estos transforman
a los hombres en ídolos, sin recordar la responsabilidad al hacerlo. Más allá
de todo esto, uno tiene razones para escribir, que a veces es más honesto que
el "tener la razón", porque de ahí partimos a buscar explicarnos
entre en todos y construimos mejor el criterio de realidad del cual
participamos como los muchos que somos. Entonces tener la razón puede ser
cierto o no. Pero como no depende enteramente de nosotros, en tanto depende
de un consenso y una realidad acordada, resulta más importante el tener
razones para decir lo que se dice, lo cual no deja de ser un asunto
propio. Esa honestidad para con uno, puede hacer grandes cosas. Se revela en ella,
una honestidad para con el otro y para con el mundo.
Necesitaba
también, exorcizar algunos demonios personales. Algunos que aún hoy me tientan
y sacan de mis casillas. Uno de los peores, la estupidez humana (de
este caso en particular), que no es solo un demonio personal. Pero
yo le temo más a la mía. Y viéndola afuera, no pude dejar de contactarla.
Y escribí para no dejarla hacer de las suyas. Y cuando hay ira y rabia, nada
mejor que escribir después de sufrirlas, porque a veces hace falta
compartirlas. Escribir sirve para que la injusticia no pase totalmente
impune. Escribo para encerrar al animal que llevo dentro si conviene. También
para soltarlo. Escribo para escupir también. A veces escribo para no tener que
escupir.
Escribo
para dejarle un rastro de migajas a quien olvidó por dónde ir. Escribo para
comer, escribo para beber; escribo lo que como y escribo lo que bebo. Me
indigesto a veces. Y hasta me alcoholizo. Cocino realidades; las blanqueo y las
confito.
Escribo
para abrir puertas y también para cerrarlas.
Escribo para crear. Es culpa del mundo el que yo tenga ideas en mi cabeza y quiera crear. Es culpa de la experiencia y de tener ganas de comerme al mundo. Es culpa de la realidad, sea lo que eso sea. Vivir termina por darme combustible. Y cuando escribo termino por dejar una foto, que a su vez me produce ganas de escribir.
Escribo
porque mi memoria es finita. Si bien hay espacio infinito en esa nebulosa,
pescar en ese tumulto es más fácil cuando tienes la red. O bien, la
memoria es un tesoro, del cual es mejor tener el mapa.
Escribo porque…
miércoles, agosto 26, 2015
Desde afuera...
Viajar es uno de los muchos placeres de la vida. ya sea por carro. avión o barco.Los últimos años, gracias a Dios, he tenido la dicha de echarme unas escapadas. Este año estoy por el norte ( pal norte de América, ojo) y por fin me senté a escribir. Obviamente, no echaré el cuento de todo en este post. Sí puedo decir entre muchas cosas, prometiendo que no será lo último de este mes, que a nivel culinario también ha sido súper sabroso el viaje. Viajamos a México y E.E.U.U., así que hay que aguantarse un poco de comprar, pues tampoco es que uno va forrado en dinero. 
Este año la familia lo hizo posible y es maravilloso poder verlos y compartir cosas nuevas con ellos. Mi compañera y yo aún quedamos con ganas de verlos más tiempo y ver más cosas de los lugares visitados. Nos tocó viajar por diferentes medios, con sus carrearas y locuras. Debo las impresiones particulares. Las meteré en el congelador un buen rato.
martes, febrero 17, 2015
Un guiso de pavo (PAVO ORG 2.0)
Esta semana les tengo una receta que pueden adaptar a partir de dos comensales en adelante. Si quieren ir directo a leerla y luego volver arriba y leer sobre el origen de la misma, es válido. A cocinar y buen provecho.
***
Yo soy medio fanático de la comida cajún (quizá lo correcto sería
decir que soy fanático a unos cuatro platos que he probado), caracterizada por
un constante uso de especias (pimienta negra, pimienta de cayena, el pimentón en polvo, ajo en polvo, entre otros) y en ocasiones incorporar licor. Creo que desde que traté de replicar alguno,
comenzó una curiosidad loca por buscar estas especias y agregarlas a cualquier plato.
Aprendí un poco sobre las diferentes presentaciones que tenemos de la pimienta
y sobre los usos del pimentón deshidratado. Y también me quedó la fiebre por
incorporarle alcoholes a la comida (vino, whisky, cerveza, entre otros).
Cuando me mudé a la isla y me tocó cocinar
ya instalado, lo primero que mi memoria tuvo el tino de sugerir, fue cocinar
pollo. Pero parece que el pollo escasea en enero. Así que me conformé con unas
piezas de pavo que compré en un supermercado. Pero no reparé en la compra de
vino blanco y tinto (aún cargaba plata), ni en la de ají margariteño. Las
especias si me las traje de Caracas. Llegué al apartamento y sofreí el pavo
(tenía demasiada hambre para ponerme a marinarlo), y comencé a incorporarle
vegetales, vino y especias. El resultado fue un pavo que acá denominamos ORG,
rico en sabor, medio picoso y a la vez agradable (imaginaba que por el vino),
que acompañamos con coles de Bruselas.
En estos días me toca inventarme una
receta, una cosa súper difícil, puesto que parece que lo que uno inventa, ya
alguien lo ha patentado (y si no lo creen, estoy seguro de que alguno de mis
profesores dan fe de ello en un artículo o me lo harán saber al leer este post)
y yo dándole vueltas a la cabeza me encontré la receta del Pavo ORG. Me parecía
tan buena y tan simple, que decidí publicarla. Pero para estar seguro de que
funcionaba la puse en práctica. Esta vez había pechuga de pavo en el mismo
supermercado (efectivamente no había pollo, así como tampoco el pavo en otra
presentación). No reparé en comprar dos tipos de vino, ají, vegetales y además
tenía en casa un pote de melaza de caña. Y fue allí donde se complicó el
asunto, gracias al gusto por experimentar. Esta vez el pavo tenía más carne y
más elementos con los cuales ser preparados (y tenía yo menos ganas de comer
también). El resultado es el Pavo ORG 2.0, tratando de ser un poco más cajún, pues esta vez el licor y
las especias que tenía a mano me permitieron experimentar mucho más. Sin embargo opté por no utilizar tanto de las primeras y poner más ají margariteño, que pasó a ser el mejor sustituto a efectos del sabor que yo quería darle a mi plato.
Ahora bien, mi tarea de esta semana no
solo es inventar una receta; la idea es inventar todo un plato y que el mismo
sea correcto, que tenga equilibrio en cuanto a nutrientes. Así que teniendo ya
esta proteína tan cargada, sus contornos tienen fibra y carbohidratos. La fibra
está en un tabule, en el cual le hemos sustituido el tomate por auyama o por
calabaza. Los carbohidratos son aportados por pan árabe (o pita, la cual no
incluyo... El pan de pita toca comprarlo).
***
Pavo ORG 2.0, servido con Tabule de Auyama y pan pita.
(Para 2 personas)
El plato a servir en cuestión consta de 3 preparados previos:
-El pavo propiamente dicho, elaborado antes de servir (al rededor de 20 min de cocción)
-Tabule de Auyama elaborado 1 hora antes
-Pan árabe cortado en cuadros o triángulos de 5 cm de longitud, calentado en el horno 5 minutos antes de servir.
PAVO ORG 2.0
Para preparar este plato es conveniente tener todos los ingredientes preparados en su presentación indicada. Los vegetales ya cortados, la pimienta machacada/triturada en un mortero, el marinado elaborado, al igual que la melaza y la mantequilla. Esto facilita la elaboración del plato y sus contornos y nos ahorra tiempo. El pavo puede tener un tiempo de elaboración de 2 días, si se quiere un marinado más intenso.
Para el marinado
Ingredientes:
400 gr
|
de Pechuga de pavo
|
Troceada en dados
|
100 gr
|
de Cebolla
|
Cortada en tiras
medianas
|
40 gr
|
de Ají margariteño
|
Cortado en tiras
delgadas
|
20 gr
|
de Perejil liso
|
Bien picado
|
1 cucharada
|
de Melaza de caña
|
|
5 gr
|
de Pimienta negra
|
Triturada en mortero
|
1 taza
|
de Vino tinto
|
|
1 taza
|
de Vino blanco
|
Preparación
Marinar no es otra cosa que, a partir de líquidos y/o elementos particulares, aportar sabor y/o humedad a un alimento. En este caso lo hacemos con vegetales, especias, sustancias azucaradas y alcohol.
En un envase de 20 cm de ancho por 9 de profundidad, colocaremos el pavo, la cebolla, el ají y el perejil. Incorporamos el vino y la melaza, y mezclamos los ingredientes hasta que nos quede bien distribuido todo. También agregaremos la mitad de la pimienta. Se tapa el envase y se deja reposar por dos horas como mínimo (preferiblemente de un día para otro).
Para el guiso
Ingredientes:
400 gr
|
De Pechuga de pavo
|
Troceada en dados,
marinada
|
100 gr
|
De Cebolla
|
Cortada en tiras
medianas
|
40 gr
|
De Ají margariteño
|
Cortado en tiras
delgadas
|
1 cucharada
|
De Melaza de caña
|
|
2 ½ cucharadas
|
De Mantequilla
|
No derretida
|
10 gr
|
De Jengibre
|
Cortado en cuadros
muy pequeños
|
20 gr
|
De cilantro
|
Bien picado
|
De Sal refinada
|
||
5 gr
|
De Pimienta negra
|
Triturada en mortero
|
Preparación:
Del
envase donde marinamos vamos a retirar los trozos de pavo. Cuidaremos de no sacar
el líquido ni los vegetales. Dejaremos escurrir el pavo con un colador encima
del mismo líquido en el cual marinamos.
En un
caldero de 20 cm de ancho por 9 de profundidad (o de dimensiones parecidas)
agregamos la mantequilla y la melaza. Dejaremos calentar a fuego medio y mezclaremos
ambas. Cuando comience a reducirse la mezcla dejaremos desaparecer el líquido casi
totalmente, aumentamos la temperatura e incorporamos nuestros trozos de pavo secos y
los sellamos (cocinamos un poco por todos lados), sofriendo hasta que cambien de color.
Cuando
esté sellado el pavo, agregando el ají y la cebolla dejamos cocinar por 3 minutos. Entonces
despegamos del fondo con una paleta lo que tenemos en el caldero, incorporando el líquido del marinado. Llevamos a hervir.
Una
vez en punto que comience a hervir bajamos el fuego hasta la mitad, agregamos la pimienta y el jengibre.
Cocinamos por 8 minutos más y agregamos la sal (al gusto) y el cilantro, para dejar
cocinar dos minutos más, nivelando la sal al punto deseado. Entonces retiramos
del fuego, tapamos y dejamos reposar unos dos minutos antes de servir.
![]() |
| Tabule con auyama |
TABULE CON AUYAMA (o calabaza).
Intencionalmente se sustituye el tomate por una verdura. La misma aporta menos ácido úrico al preparado y aporta mayor cantidad de fibra, ya que no eliminamos la concha de la auyama/ calabaza. También variamos las hierbas con las cuales se prepara el tabule, donde en vez de tener solo perejil lo mezclamos con cilantro.
Para el trigo.
Ingredientes:
3 cucharadas de trigo partido
1 lt. de agua mineral
1 lt. de agua mineral
Preparación
En un recipiente colocamos el
trigo partido y agregamos agua, cubriendo un centímetro por encima de la medida
de este. Dejamos hidratar por 90 minutos.
Para la auyama o calabaza.
Ingredientes:
1/2 lt de agua mineral
200 gr de calabaza (o auyama) con concha
Sal refinada
Preparación.
Rebanaremos la verdura en
rodajas de no más de un centímetro de espesor.
En una olla llevaremos a hervir
desde cero la auyama/calabaza, en unas 4 tazas de agua y sal al gusto. Cocinaremos
hasta que la verdura esté al dente. Tendremos a mano un recipiente con agua a
temperatura ambiente (o fría). Una vez que la verdura esté como esperamos,
colocaremos las rodajas en el recipiente con agua a temperatura ambiente para
detener la cocción. Dejamos reposar unos minutos y escurrimos. Dejamos reposar
en un recipiente y luego cortaremos las rodajas en dados de no más de 1 cm de
longitud.
Para armar el tabule.
Ingredientes
3 cucharadas de trigo partido previamente hidratado
200 gr calabaza o auyama, hervida con concha y cortada en dados
50 gr de perejil liso bien picado
50 gr de cilantro bien picado
2 cucharadas de zumo de limón
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal refinada
Preparación.
En un recipiente colocamos el
cilantro, el perejil y la verdura. Mezclamos hasta distribuir equitativamente
los ingredientes. Incorporamos el trigo y el zumo de limón y volvemos a
mezclar. Incorporamos el aceite de oliva y mezclamos nuevamente. Agregamos sal
al gusto.
Para finalizar.
Para servir debemos tener elaborado nuestro tabule una hora antes, el pavo retirado del fuego unos 5 minutos y recién caliente el pan árabe. Servimos en un plato llano a manera de triángulo el tabule el pan y el pavo. Debemos cuidar una distancia entre ellos, para no mezclar los sabores antes de tiempo. Podemos en un recipiente a parte algo de la salsa del guiso y colocarlo al lado del plato.
| Pavo ORG 2.0 |
Otra manera es colocar separadamente el pavo y el tabule en platos pequeños y hondos y el pan en uno más grande, a manera de dar la idea de degustación. El pan árabe lo podemos sustituir también por otro, siempre y cuando no tenga mayores contenidos de gluten y azúcar.
sábado, febrero 07, 2015
Clase desde un peñero: Cultivos de mejillón
En efecto, el mejillón puede cultivarse. En La Guardia, Pilar Cabrera y Niels Petersen se han dedicado a esto y no solo son reconocidos porque cultivan: Han recuperado el casi extinto mejillón negro (El llamado Perna Perna). Para entender cómo funciona el cultivo tienes que montarte en el peñero y dejar que el guía (Xavier en el caso de mi bote) te eche bien el cuento. Primero te indican donde estás ubicado y te dan puntos de referencia que los mejilloneros utilizan para atender el espacio. De hecho, son los mismos principios que se usan desde la antigüedad, solo que de día no ves las estrellas y debes adecuar los puntos de referencia. El recorrido continúa con una parada cerca de los límites de La Guardia y te lanzas a la playa para aprender a diferenciar un chipi-chipi de guacuco. Claro que tendrás que pescar tu espécimen con una bailada dentro del mar: Los pies hacen una "v" y zapateas haciendo un hueco, donde el guacuco queda atrapado. Se dice fácil. Pero es para admirar a quién se dedica a ello, sobre todo bajo el solazo.
Luego, de vuelta al bote y a buscar los mejillones. Algunos de los tripulantes (mis compañeros de clase con los guías del recorrido) nadan y extraen una masa amorfa marrón, que ya cerca defines como un cúmulo de mejillones adheridos a una superficie. Xavier explica la diferencia entre uno y otro y su hija, quién nos acompaña (ese día no tenía escuela), nos enseña también a cómo separarlos para luego comerlos. Es un trabajo delicado, porque dependiendo de lo que hagas, matas antes de tiempo al mejillón. Si lo vas a devolver al mar, no le arranques las barbas. Otro de los guías (Niels), nos explica algunos detalles que permiten diferenciar un mejillón de otro y cuenta que el verde acaba con el negro; un compañero de clase (Henry, quién es biólogo marino) explica también la adaptabilidad de algunas especies a nuevos hábitats y cómo llegan a nuestras costas a causa de los barcos que van de un continente a otro.
La siguiente parada es una balsa, donde está propiamente ubicado el cultivo. El olor incomoda (gracias a las aves), pero te olvidas rápidamente cuando inicia la explicación de cómo se siembra el mejillón. Básicamente, ellos se adhieren a cualquier superficie, así que el truco es amarrarlo a nuestro lugar de interés, tomado en cuenta la profundidad necesaria para que ellos puedan crecer. Cuerdas de dos metros de longitud y redes (o preferiblemente un tipo de gasa que no tenemos en Venezuela) permiten colocarlos y forzarlos a adherirse. Luego a vigilar y esperar unos tres o cuatro meses.
Llegamos finalmente a la orilla y nos ofrecen una degustación de cuanto pescamos. En una plancha de zinc ardiente se colocan los mejillones y se dejan cocinar unos minutos. Las conchas se abren con el calor y sabemos que no quedará ni uno allí. Algunos prefieren los blancos y otros los prefieren rojos (hembra o macho respectivamente)... Pero asados y con limón, como vengan.
Datos curiosos:
- Los mejillones tardan 3 a 4 meses en ser recolectados si son de cultivo, en el caso de La Guardia. No tienen el problema de la veda y permiten que otros ecosistemas se recuperen.
- Los barcos transportan larvas y huevos de diferentes especies en sus filtros.
- Los mejillones deben ser retirados a mano.
- Las "barbas" son parte del mecanismo de sujeción del mejillón. Al retirárselo le impides sobrevivir al ser devuelto al mar.
- Muchos países tienen prácticas de cultivo (mejillones, salmón, etc). No tocan otros ecosistemas para obtener producción.
- En una balsa puedes amarrar hasta 110 cuerdas, de las cuales obtendrás más de un metro de longitud, cubierto por mejillones.
Una frijolada para Semana Santa
Así como se tienen incursiones como
cocinero, se tienen incursiones siendo comensal. Hace casi un año, un amigo me
recomendó pasarme por La Asunción el viernes santo y ser testigo de los
reconocimientos que los palmeros y cargadores del Santo Sepulcro dan a quienes
sobresalen en estas tareas. Estos señores tienen una jornada bien larga,
durante la cual deben reponer energía. Todos colaboran entonces en el preparado
del combustible: La Frijolada. Esta preparación no era en un principio abierta
al público, pero hace unos quince o dieciséis años comenzaron a compartirla con
el resto de los asuntinos y asistentes a la ceremonia. Yo tuve el honor de
asistir (confieso que llegué casi coleado, porque no entendí al principio de
que se trataba el asunto, pues a mí solo me mencionaron la frijolada en
cuestión) y quedarme a ver toda la actividad. Llegado el momento hice mi
cola (y me tocó lavar una tapara dada la fluencia de comensales) y recibí una
ración que mi namorada y yo devoramos con gusto. Este plato
no era otra cosa que poesía a base de granos. Casi había culpabilidad.
Durante la jornada de Margarita
Gastronómica 2015, me anoté en La Ruta Asuntina (un recorrido por diferentes
locales dedicados a la restauración en La Asunción), la cual culminaba con un
frijolada. El chef Sumito Estévez habló de este manjar y el cómo se llega
a darle espesura al guiso. Comentó que llevaba hasta chimbombó, planta herbácea
que para mí era un fantasma persecutorio, del cual huía en mi niñez y
adolescencia... Y en verdad qué ganancia descubrir cuanto lo has disfrutado de esta
manera tan accidental.
Dejo acá para ustedes (en parte porque es
una asignación académica), la receta y preparación de La Frijolada Asuntina.
Los ingredientes:
La preparación:
domingo, enero 25, 2015
Ese lugar...
Si me preguntan qué clase de lugar quiero compartir con el público, lo primero que digo es "un sitio donde puedes ir a desayunar, almorzar o inclusive sentarte a leer o conversar, disfrutando de un buen postre, un té, un café...". Un menú para la mañana, otro a partir de mediodía y otro para picar, compuesto de elementos de la cocina venezolana y de otros países. Además poder rotar algunas cosas del menú, dependiendo de los ingredientes que se cultiven durante diferentes temporadas del año. La música es muy importante; poder colocar piezas venezolanas de antaño, como De Conde a Principal, pasando por jazz de autores nacionales, La Movida Acústica Urbana y quizá un buen blues o un tango.
La primera jornada
Luego de una semana de preparación bastante ajetreada, comenzaron las
clases. Para mí, el inicio fue el día sábado; La bienvenida comenzó con un
sancocho preparado por los alumnos del segundo trimestre y como Dios manda,
quién cocina no lava; por lo tanto nos tocó limpiar la vajilla. Así es como creo que comienza.
Nuestras clases teóricas de esa semana fueron en su mayoría
introductorias. Creo que todas ellas coinciden en la importancia del
trabajo en equipo y la atención a los detalles del mundo del cocinero
(procesos, técnica, etiqueta, costos, higiene, seguridad). Día a día esto
resultó 110% verdad. Toda la mañana te entiendes con un equipo y necesitas un
lenguaje, normas, llevar a cabo acciones concretas, y por supuesto ayuda el
tener un norte compartido. Todo cuenta. Nuestra tarea oficial de la semana: Una bitácora de nuestra experiencia inicial de estos días.
La primera semana toca aprender lo básico: El Lenguaje. Honestamente, es
muy poco lo que sabía de la nomenclatura culinaria; si bien algunas veces
revisando recetas aprendí términos, mi primera jornada de clases estuvo signada
por adquirir un glosario, que va desde aquello que compone el espacio para
trabajar, pasando por métodos de cocción y por tipos de corte.
El primer día descubres (al menos en mi caso) cualquier cantidad de
detalles referidos a seguridad e higiene, de los cuales la mayoría es puro
sentido común. La idea es tener claro cómo atender a situaciones no previstas
en el espacio de trabajo.
El día martes nos vamos a trabajo de campo: Visita a un mercado local,
en el sector Conejeros. Yo he ido en ocasiones, pero apenas me acerqué al área
de alimentos. Hace tiempo que me llamaba la atención visitarlo, pero por lo
general hay mucha gente y es molesto estacionar. Esta vez para nada fue motivo
de queja una u otra cosa. Incluso conseguí productos que tenía años sin ver,
muchos de una época en la cual de iba a comprar legumbres con mis abuelos. En
la clase promueven la importancia de adquirir los productos de manos de quien
trabaja directamente con ellos. Y con toda razón. Es provechoso y agradable (l
menos en cuanto a mí respecta) preguntar sobre origen y usos de lo que vas a
comprar. Además contribuyes a mantener el recinto y quizá promueves mejoras a
futuro para este.
De regreso a cocina (al día siguiente), volvemos al tema del cuchillo,
para aprender cortes básicos y practicar. Además es nuestra clase de métodos de
cocción de vegetales, sometiéndoles a diferentes procesos y ver las variaciones
en cuanto a textura, sabor, apariencia, que se producen dependiendo de los
mismos. Someter un brócoli al proceso de blanqueado, nos permite obtener una
cocción buena, pero acompañada de un baño de maría invertido, nos permite a la
vez conservar una apariencia fresca, deteniendo el proceso de cocción. Cuando
grillamos un ají o freímos un pimentón, conservamos una textura cercana a lo
crujiente, mientras que al rostizar este último frente a la llama y ahumarlo, tendemos
una textura y sabor diferentes.
Tuvimos oportunidad de poner en práctica los métodos de cocción,
preparando lo que los estudiantes de nivel 2 utilizarían para armar una lasaña
(día jueves): Sofreímos cebollas y ajíes, blanqueamos brócoli, asamos
berenjenas y rostizamos ajo, todo para el mise en place del plato. Además
preparamos una salsa de tomate y una salsa Bechamel. Esta última nos introdujo al
concepto de lo que es un roux (elaboración de partes iguales de grasa y harina)
y de los procesos de reducción y concentración de sólidos, que a la larga nos
permiten elaborar salsas a partir del roux mismo; la bechamel parte de este
preparado, incorporando luego un líquido (leche en este caso). Y nos comimos la
lasaña que preparó nivel 2, en el compartir de ese día, que concluye con una
degustación de quesillos (de la cual me quedó merodeando el recuerdo de uno con
café y otro con cardamomo).
sábado, enero 24, 2015
DE VUELTA
![]() |
| Pastel de chucho, versión de Rubén Santiago. |
Cuando comencé este blog hace casi diez años, esperaba publicar casi cualquier cosa: Anécdotas, crítica literaria, cuentos, poemas, política, chistes malos... En fin, casi cualquier cosa. Con el tiempo, blogspot fue incorporando muchas opciones para publicar contenidos audiovisuales, y yo brinqué en una pata, porque podía darle vida a los contenidos que aquí registraba. Nuevamente con el pasar del tiempo las cosas cambiaron y yo comencé a buscar un nombre que de verdad le hiciese justicia a mi blog. Le puse cualquier cantidad de nombres, desde muy simples, hasta muy intensos. Y ninguno se quedó. Creo que con el tiempo, el espacio pasó a ser más organizado y yo mismo quise madurar (al menos un poquito) en cuanto a la manera de escribir las cosas, en relación a los temas y más todavía en la importancia de no ser anónimo y a responsabilidad que tiene uno al publicar sobre cualquier tema.
El Pastel de Chucho le debe su nombre a dos de mis amigos. Uno se la pasa dándome espaldarazos cada vez que nos vemos. Seguido de ese golpe el profiere el saludo: ¿Cómo estás, Chuuuuuuuucho? El otro pana tuvo el tino de decir que mi blog era todo un pastel (y no me refiero a la comida)... Y ¡zas! Así encontré un nombre que a su vez tenía el concepto que yo tenía en mi blog: Mi espacio contiene lo que yo quiera publicar; tengo muchos ingredientes, salados, dulces, calientes y fríos, si se quiere. Por supuesto, como me llamo Jesús y es mi espacio, puedo decir que es el espacio de Chucho. Y así tenemos el nombre. Curiosamente, para ese momento, en mi vida había probado un pastel de chucho, plato al que por supuesto me refiero a manera de juego, con el nombre del blog. Había comido cuajao en Semana Santa, hecho en casa de mi abuela. Pero no de chucho. Me pareció terrible no hacerle honores al mencionado manjar. Por ello en algún momento publiqué una receta del cuajao de la cual uno podría obtener algo semejante a un pastel de chucho. Fue terrible. Eso no tenía coherencia por ningún lado. Así que aun me queda esa deuda. Pero también se me vino a la mente el tener usa sección dedicada a la gastronomía, la cual aún está verde, y será parte de lo que viene a partir de este año. En el 2015 comencé a estudiar cocina y una de mis asignaciones era el abrir un blog y yo por mi parte quería darle un poco de frescura al que ya tengo. Así que a partir de ahora, pretendo que el mismo tenga mucho más de gastronomía, sin dejar de lado las cosas que ya publicaba, además de revisar lo que estaba antes.
Bienveni@s nuevamente.
Jesús/Chucho
PD: Gracias Gabo, Gracias Claudio (https://www.blogger.com/profile/00248827883513223473)
miércoles, enero 21, 2015
Pequeño Saltamonte
no haya elementos que amenacen la travesía.
Se desliza a poca altura sobre el pasto
y cae a salvo para repetir el procedimiento...
martes, abril 22, 2014
Cara es la paga... Pero buena será la compra
Este título es un
préstamo de una frase que aparece en El Silmarilion, de J.R.R. Tolkien. Si bien el autor nunca se
adentró en el género de la ciencia ficción (aunque de repente puedan aparecer
coletazos de este género), no se puede negar que su interés por la convivencia
con el entorno natural está registrado en su obra referida al lugar que él
llamó La Tierra Media. Vale la pena
releer cualquier referencia a este mundo fantástico para que, como mínimo,
termine uno queriendo ser un elfo o un hobbit, viviendo en un árbol o un hoyo, respectivamente.
Y si nos vamos a las adaptaciones cinematográficas (La trilogía El Señor de Los
Anillos), la referencia es directa a la tala masiva, mostrada sobre todo en La
Comunidad del Anillo y Las Dos Torres, en aras de la industria. En todo caso la
frase no aparece en el mencionado libro, a efectos del tema ambiental… Pero cae
como anillo al dedo más delante de este post.
*
Desde
hace unos tres años trabajo con una organización, que entre muchas de las
actividades a realizar, la educación para la convivencia con el medio ambiente y
su conservación resulta un pilar. Durante las vacaciones escolares tratamos de
enseñar a los más jóvenes la importancia de ello así como adiestramos en
acciones coherentes para llevar a cabo tan importante y tan encajonada tarea.
Durante las semanas que dura la temporada, se siente que estamos cambiando al
mundo; comenzamos por las semillas del conocimiento y la ética, sembradas en la
mente y el alma de los participantes. Los mismos aprenden lo básico de la
selección de los desperdicios y también sobre el aprovechamiento de material
reutilizable. Y por supuesto la importancia y cómo no es un trabajo en vano. Y
verdaderamente, quienes trabajamos en esto creemos que no es en vano.
Personalmente, a veces resulta todo un trabajo de creencia, cuando al volver a
la realidad lo aprendido tiene que hacerse camino entre la hiedra de cierta ignorancia
voluntaria de la sociedad. En nuestro país, al menos, hay mucho camino que
recorrer en el tema de la reutilización de materiales, reciclaje y selección de
desperdicios, así como de vertederos, conservación de hábitat, entre otros
temas.
*
Tengo
unos cuatro meses viviendo fuera de la región capital del país. A veces extraño
el funcionamiento de una zona urbana de ese calibre. La verdad es que no.
Probablemente extrañe la posibilidad de conseguir ciertos productos y
servicios. Pero no el funcionamiento. Como en muchos estados, la región capital
es productora de toneladas y toneladas de desperdicios y quizá una de las
principales promotoras indirectas de la no-conservación. Si bien algunos
municipios procuran que no sea así, la pelea contra la contaminación tiene como
enemigo a los pobladores de Caracas y otras zonas aledañas. Uno puede entender
que la sobrepoblación no tenga culpables. Pero la basura en la calle, un buen
porcentaje de los casos es responsabilidad de quién la deja allí. Si hubiese
una preocupación canalizada, Caracas, Los Teques, La Guaira, entre otras,
tienen la posibilidad de hacer un gran bien y dar el ejemplo en esta materia.
Por supuesto, hay un porcentaje que corresponde al gobierno nacional, al menos
en el tema la educación, el de vertederos y logística, lo cual a estas fechas
es innegable. No quiere decir que se quite la responsabilidad a los individuos.
Pero si la promoción del aseo y ornato fuese coherente, el gobierno podría
lograr mejoras en todas las aristas. Es cuestión de dar el ejemplo (y no de
obligar de la boca para afuera).
*
Parte
de mi familia proviene de un pueblo del interior. En la localidad una de las
actividades más normales y atractivas es el ir a bañarse al río. De hecho, ir
río arriba supone ir a zonas más tranquilas y menos frecuentadas. Me cuentan
que durante los últimos años el río está bastante seco y tal cosa se debe en
parte a tomas que en pueblos que disfrutan del mismo río se hace. Aparentemente
hay bloqueos o desvíos que otrora no estaban presentes. Y estos son causados
por factores humanos. Como consecuencia disminuye el caudal y la posibilidad de
utilizar agua en el pueblo de mi infancia. La gente de la zona (no solo la del
pueblo), sostiene que estos bloqueos no son causados por mucha gente, si no por
individuos particulares. Ocurre algo parecido con la polución de los cauces.
Una cosa es que la gente cruce con el ganado y naturalmente el agua se ensucie
con tierra y excremento. Pero quienes crían ganado saben cómo evitar contaminar
y cómo no afectar a terceros. Las señoras que van a lavar al río, por ejemplo,
no usan otra cosa que jabón azul. Pero durante nuestra aparente bonanza de
plata y el libertinaje de hacer y no medir las consecuencias, ahora la polución
se da con plástico, ropa, metales (véase parrillera portátil), entre otros. Y
es una realidad común a muchos pueblos del interior del país. La educación
ambiental no se asoma. Pero ¿qué importa? Hay agua para rato… ¿O no?
*
La isla tiene sus pros y sus contras. Vivir en
Margarita implica un cambio de logística en cuanto a los recursos. El agua es
lo primero. Nos llega dos veces por semana adonde vivo. Y la isla se surte de
agua gracias a una tubería submarina. En estos días el racionamiento ha sido un
poco más severo que en otros meses, por lo cual la logística para lavar,
bañarse, limpiar la casa y hasta cocinar vuelve a cambiar. Por fortuna mi lugar
de trabajo no queda lejos de casa y puedo andar bastante cómo con respecto al
tema… Bueno, un tanto. Uno se pregunta, por qué no han colocado una planta de
desalinización y una de tratamiento, por ejemplo en Macanao, donde a veces no
tienen agua por más de quince días. A quienes les comento esto en la isla me
dicen que la respuesta siempre es: “resulta muy costoso. ¿Muy costoso? No creo
que más costoso que los gastos gubernamentales en subsidios, que bien podrían
convertir en créditos, o las dádivas a otros países, o lo que gasta Maldonado
en cada choque. Además, el país puede asumir los costos de tales plantas.
Ustedes me preguntarán si no será perjudicial para el ecosistema marino. Yo les
responderé que ese estudio se lo podemos dejar a los biólogos que graduamos en
la UDO y que seguramente hallarán una manera segura de evitar que tales
instalaciones dañen el ecosistema con sus estudio. Y si no se pueden montar tales instalaciones,
al menos generaremos empleos con la investigación. Lo mismo se puede aplicar a
la energía eólica, que según dicen acá es obsoleta, pero que en otros países es
muy útil. Además, muchos ambientalistas estarán encantados de estudiar si se
puede o no realizar esta empresa.
*
Una
vez conversaba con un familiar sobre el gasto de papel de baño en el mundo. La
plática incluía una revisión sobre lo que se gasta en electricidad y el hecho
de contaminar el entorno de las instalaciones para la producción de materiales
con los cuales se fabrican los secadores automáticos de los baños públicos. Y
luego de hablar y hablar, comparando sistemas de purificación, de recolección,
mantenimiento, entre otros, la conclusión no era otra que la conservación del
medio ambiente no es barata, ni cómoda ni fácil, ni rápida. Pero si uno lo
piensa bien, tampoco lo es la salud. ¿Cuánto tiempo invertimos en gimnasios? ¿Cuánto
tiempo nos lleva trotar o correr? ¿Cuánto tiempo lleva a un escritor terminar una
novela? Evidentemente no es fácil ni cómodo. Seleccionar basura, respetar
cauces de ríos, investigar ecosistemas son tareas que a primera vista no
reportan una ganancia. Pero son una inversión. Así pasa con los filmes de
culto. No reportan ganancia directa ni enriquecen el bolsillo a primera
oportunidad. Y la conservación no es otra cosa que la salud del ambiente, la
salud del planeta. Como pasa con la salud el individuo, se construye con
disciplina, en el tiempo. Cara es la paga, pero buena será la compra.
*
Para despedirme, comparto unos avances cinematográficos que van en esta onda de promover conciencia ante los recursos del planeta. Sobre los excesos y sobre las carencias... Un poco de todo... Excelente día para todos.
lunes, octubre 07, 2013
IMPRONTA
Si vais a la felicidad llevad sombrilla (Ramón Gómez de la Serna)
Eso de que el amor duele… Que es cursi para algunos… A mí me
parece un asunto muy serio, coherente y sobre todo real…
Duelen todos los nervios; duele el abdomen, la cabeza, los
brazos, las piernas… Y termina por doler aquello que no se puede tocar:
Lo que hueles, lo que piensas... el aire te duele… Es el
aire lo que te duele… Y te va a doler más su ausencia, aunque sea de pocas
horas… Y con intensidad, porque no hay de otra…
Y... ¿Cómo no va a doler? … Si es algo
que se te ha enredado en los hilos que van hasta el cerebro, pasando por todo el sistema nervioso… Termina por
filtrarse a todos los sentidos… Y la racionalidad lo acoge en ocasiones, sin poderle medir.
Quitarse ese entramado, es perderse… Uno queda como una lona, seco y duro… Es como
un filete sin jugo… Carente de gusto… Simple… ¡No! Ni siquiera simple… Insípido…
No es que uno quiera sufrir… No
es que uno quiera que duela… ¡No, no! … Pero a veces es así...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








